Historia X. Edad Media

fibulas_aquiliformesDurante la Edad Media, las caravanas de comerciantes que provenían de Oriente, introducían en Europa piedras preciosas y semipreciosas, que se usaban en la joyería de reyes y nobles como para la joyería eclesiástica.

El oro era visto como el metal más prestigioso, por lo que la plata dorada, o la plata sola eran tomadas como substitutos más pobres, adecuados para las clases más bajas.

Gran proporción del oro usado en la producción medieval tardía era oro reciclado: los orfebres usaban monedas antiguas, joyas, u otros objetos de oro como materia prima. En la Alta Edad Media, la reserva de oro de Europa fue acumulada, ante todo, en la corte de los emperadores bizantinos.

En contraste con el oro, en la Edad Media, la plata era producida continuamente en Europa, e incluso exportada desde ahí.

Las piedras preciosas eran adquiridas casi exclusivamente a través del comercio de larga distancia. Las más frecuentemente usadas, rubíes, zafiros, esmeraldas, turquesas y diamantes venían principalmente del Este: los rubíes eran traídos de India y Ceilán; los zafiros venían de Ceilán, Arabia, y Persia; las esmeraldas de Egipto; las turquesas de Persia y Tíbet, y los diamantes de India y África Central. Europa también produce una variedad broche-visigodode gemas y piedras semi-preciosas en la Edad Media Tardía. Las fuentes de amatistas eran Alemania y Rusia. El cristal de roca venía de Alemania, Suiza y Francia; los ópalos y granates, de Europa Central. Además de piedras preciosas, eran también frecuentemente usadas una gran variedad de piedras menos valiosas, como resulta de una lista de piedras preciosas escrita por un mercader judío en 1453.

Entre otras materias primas para la decoración de joyas se incluían perlas de agua dulce provenientes de Escocia, nácar, ámbar -la resina fosilizada de los pinos- principalmente desde Inglaterra y España, y coral de la Costa Mediterránea del Norte de África.
corona-recesvintoUna de las técnicas más importantes que tuvieron lugar durante la época medieval fue la colocación de finas capas de granate en los alvéolos realizados en el oro o la plata, tanto en las hebillas y broches, como en una joya única, claro ejemplo sería la corona del rey visigodo Recesvinto.

Las coronas votivas visigodas son originales y suntuosas y suponen un hito dentro del arte español; sin embargo, no lo son en su finalidad por cuanto los reyes visigodos imitaron al emperador Justiniano en el acto de ofrecer coronas votivas a la Iglesia.

A partir del siglo XI, se impone un nuevo tipo de alhaja: el broche, en general de forma circular, que fue una de las joyas más utilizadas.

En Francia no se permitió (por ley) a los ciudadanos, usar fajas o guirnaldas hechas de
perlas
, de piedras preciosas, de oro o de plata, otras leyes similares existieron en Inglaterra, esto retrasó el avance de la joyería de la época.

En los siglos de la edad media Europea, las joyas eran usadas exclusivamente por los ricos comerciantes, caballeros nobles, los religiosos, miembros de la familia real y los nobles, por lo que la joya era un privilegio fundamentalmente de la aristocracia.

En la Edad Media, la distinción de género en lo que refiere al uso de joyas era casi inexistente. Tanto hombres como mujeres usaban broches y cintos, cadenas y collares, anillos y guirnaldas. La mayor riqueza y variedad en las joyas de las mujeres se debía, en parte, a numerosos
ornamentos para tocados y a costosos adornos que usaban; y en parte, a la diferencia de mujer-edad-mediaroles sociales. Los hombres reservaban sus joyas para días festivos, mientras que las mujeres generalmente salían a caminar con bellos atuendos. Ésta debe ser una razón por la que la ley suntuaria alto-medieval restringía las joyas principalmente en lo concerniente a la mujer.

En estos tiempos la joya representaba el poder, la autoridad y durante mucho tiempo alternó este símbolo con el poder de curar enfermedades o de realizar hechizos, mucho después las piedras preciosas se utilizaron como regalo para simbolizar el amor cortesano.

Pocas joyas medievales han llegado a nuestra época debido, principalmente, al valor inherente de sus materiales, muchas fueron destruidas, o mejor dicho, constantemente recicladas, derretidas y reutilizadas en piezas más nuevas y de moda.

Sin embargo, la importancia de las joyas medievales va más allá de su material o de su valor decorativo. Los objetos preciosos comunicaban significados y connotaciones anillo-edad-mediacomplejas y así constituían una parte indispensable del lenguaje de signos medieval (toda esta simbología merece un post aparte).

Un género literario específico, el Lapidarium (del latín lapis – piedra) trató extensivamente las virtudes y propiedades de piedras y minerales. Construyendo sobre la herencia clásica de Plinio, Solino y Dioscórides, la Edad Media desarrolló una fuerte y vívida tradición por su parte. Autores influyentes temprano-medievales como Isidoro de Sevilla (560-636) y Marbodius, Obispo de Rennes (siglo XI), hicieron hincapié en el valor medicinal de piedras y minerales.

El hecho de que docenas de lapidarium en latín o lengua vernácula tuvieran amplia circulación para fines de la Edad Media, indica lo populares que eran estas lecturas. La evidencia arqueológica prueba que las ideas de los lapidarium influenciaron los gustos medievales tanto, como la disponibilidad misma del material.

La elección del material para cualquier joya era definida por su valor económico, orfebre-edad-mediarareza, simbolismo, nociones estéticas y consideraciones de prestigio.

En la Edad Media, las joyas no son creadas por artesanos que sólo trabajaban en joyería, sino por orfebres que manufacturaban una gran variedad de otros objetos, como cruces, relicarios, sepulcros, vasijas litúrgicas y seculares (cálices, patenas, ostensorios, custodias, incensarios, platos, fuentes, candelabros, cubiertas de libros, báculos, utensilios de lujo, monedas, sellos, y demás).

Muchos orfebres trabajaban la plata y también otros metales (bronce), mientras que algunos artistas sólo trabajaban la plata (plateros).

El término “joyero” también se encuentra en fuentes medievales, pero su significado no es claro. Probablemente no se refiera en esta época a los hacedores de joyas, sino más bien a comerciantes, tasadores, cortadores de gemas, o minoristas de joyas.

 

 

El próximo 26 de octubre….. la joyería en el Renacimiento

 

Anuncios

Comentarios o sugerencias

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s